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Guías
PLANIFICACIÓN 29 OCT 2026 · 5 MIN DE LECTURA

Qué te está diciendo la marca del sendero

Blanco y rojo, blanco y amarillo, blanco y verde. Qué distingue un GR de un PR, qué significa el aspa y quién homologa todo esto.

Los tres tipos y sus colores

Esas dos rayas pintadas en una piedra no son decoración ni una ocurrencia local: son un sistema normalizado, y el color de la raya de abajo te dice en qué clase de sendero estás metido.

SenderoColoresLongitudQué suele ser
GR · Gran RecorridoBlanco y rojoMás de 50 kmUne comarcas, regiones o países. Se hace por etapas, de varios días
PR · Pequeño RecorridoBlanco y amarilloEntre 10 y 50 kmUn valle, un pico, un refugio. La jornada típica de fin de semana
SL · Sendero LocalBlanco y verdeMenos de 10 kmUn paseo señalizado alrededor de un pueblo o un paraje

En los tres casos, la banda blanca va siempre arriba y la de color, debajo. Si ves un número con decimal —GR 11.1, por ejemplo— estás en una variante del sendero principal: un tramo alternativo homologado, no un error de pintura.

Y una advertencia que ahorra sustos: homologado no quiere decir fácil. La homologación dice que el itinerario está señalizado y mantenido con un criterio común, no que sea cómodo. Hay GR que cruzan collados a 2.500 m y PR con tramos que exigen las manos.

El número corto

Solo hay tres marcas que aprender, y la que más se confunde es el aspa: dos rectángulos cruzados en forma de X. No indica dirección: indica «por aquí no». Mucha gente la interpreta como un cruce o como una señal de atención y sigue adelante. Si ves un aspa, la respuesta correcta es dar media vuelta y buscar la última marca de continuidad que viste.

Continuidad, cambio de dirección y aspa

Continuidad

VAS BIEN

Dos rectángulos paralelos, uno encima del otro: el blanco arriba y el del color del sendero abajo, de entre 9 y 15 cm de largo. Significa exactamente «sigue por aquí». Es la marca que más vas a ver y la que debes buscar cada pocos minutos: si llevas un buen rato sin ninguna, algo ha pasado.

Cambio de dirección

GIRA

Los mismos dos trazos, pero formando un ángulo, como una flecha doblada. El trazo exterior es el blanco. Avisa de que el sendero abandona el camino que llevas y tuerce, normalmente hacia el lado al que apunta el codo. Suele estar justo antes del giro, no en el giro.

Dirección equivocada

POR AQUÍ NO

Un aspa, con una diagonal blanca y la otra del color del sendero. Se pinta en los caminos que salen del bueno y que la gente toma por error. No es una advertencia de peligro ni un cruce: es la marca que te dice que ese ramal no es el sendero.

Con esas tres se resuelve casi todo. Hay además señalización vertical —los paneles de inicio de sendero, las flechas de madera con los tiempos— pero esa varía mucho de una comarca a otra; las tres marcas de pintura, no.

Quién homologa un sendero

Las marcas GR®, PR® y SL® son marcas registradas de la FEDME, la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada, inscritas en la Oficina Española de Patentes y Marcas desde 2002. La gestión está delegada en cada federación autonómica para su territorio.

Eso tiene una consecuencia práctica que sorprende a mucha gente: nadie puede pintar dos rayas blancas y rojas en su monte porque le apetezca. Un sendero se homologa siguiendo el protocolo de la federación correspondiente, que revisa el trazado, los permisos de paso, la señalización y —lo que más cuesta— el compromiso de mantenerlo. Detrás de cada marca hay una entidad que responde de ella y voluntarios que la repintan.

Cuando encuentres marcas de otros colores, hitos de piedra o cintas de plástico atadas a las ramas, estás en otra cosa: un itinerario local, la señalización de una carrera o el criterio de alguien. Puede estar perfectamente bien trazado, pero nadie garantiza que siga ahí el año que viene.

La descripción oficial del sistema, con las medidas exactas y los tipos de señal, está publicada en el manual de senderos de la FEDME. Merece la pena leerlo una vez.

Qué hacer cuando las marcas desaparecen

Pasa constantemente y casi nunca es culpa tuya: la vegetación se come una piedra en verano, la nieve tapa el mojón, una tala se lleva el árbol pintado, o el sendero fue señalizado pensando en el sentido contrario al que llevas —las marcas se pintan mirando a un sentido de marcha, y del revés se ven la mitad de bien—.

La regla es una sola y no admite matices: vuelve a la última marca que viste. No sigas «un poco más a ver si aparece», que es como se acaban las tardes buscando el camino entre matorral. Desde la última marca conocida, mira alrededor con calma: la siguiente casi siempre está a la vista si te pones en el punto correcto.

Y las tres costumbres que hacen que esto no sea un problema: llevar el track descargado —no abierto en una pestaña, descargado—, mirar la hora antes de improvisar un atajo, y no fiarlo todo a las marcas ni todo al móvil. Las dos cosas fallan, pero rara vez a la vez.

Qué hace Suviard con esto

Nada, y es a propósito. La señalización no es nuestra: es un sistema público, mantenido por federaciones y voluntarios, y no tenemos ninguna intención de duplicarlo ni de ponerle una capa encima.

Lo que sí hace la app es lo complementario: llevar contigo el track de la ruta, descargado, para los ratos en los que las marcas no están. Un track no sustituye a la señalización —no sabe que ese ramal es privado, ni que el puente se lo llevó la riada— pero te dice si sigues sobre la traza cuando la nieve ha borrado el suelo.

Y la simetría, que es el argumento honesto: las marcas siguen ahí cuando se te acaba la batería, y el track sigue ahí cuando la marca está bajo un palmo de nieve. Por eso se llevan las dos. Para que lo primero no pase, mira cómo grabar una ruta de seis horas y llegar con batería.

En resumen

Blanco y rojo, más de 50 km. Blanco y amarillo, entre 10 y 50. Blanco y verde, menos de 10. Dos rayas paralelas significan seguir, en ángulo significan girar y en aspa significan volver. Con eso, y con la costumbre de buscar la siguiente marca cada pocos minutos, se recorre media España.

El sistema funciona porque hay gente que repinta esas rayas cada temporada sin cobrar nada por ello. Saber leerlas es, además de útil, la forma más barata de respetarlo.

Más sobre cómo trabajamos los datos, en sobre Suviard.

Cómo trabajamos los datos Qué medimos, qué suavizamos y qué no tocamos de cada ruta. Sobre Suviard
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