Datos de una ruta

Por qué tu GPS dice que subiste más de lo que subiste

El desnivel acumulado es el dato que más se infla de una ruta, y casi nunca es culpa de quien la grabó. Esto es qué lo provoca, cuánto llega a desviarse y cómo leer la cifra sin volverte loco.

Publicado
Lectura
5 min

Qué mide en realidad el «desnivel acumulado»

No es la diferencia entre el punto más bajo y el más alto de la ruta —eso es el desnivel neto—. El acumulado es la suma de todas las subidas, una por una, a lo largo del recorrido. Si una ruta sube 300 m, baja 100 y vuelve a subir 200, su desnivel acumulado son 500 m aunque la cima esté solo 400 por encima de la salida.

Y ahí está el problema: es una suma. Cualquier error de medición que aparezca como una subida se añade al total y ya no se compensa nunca. Un track de tres horas puede tener dos mil puntos; si la altitud de cada uno oscila unos pocos metros por ruido, esas oscilaciones se suman cientos de veces.

De dónde viene el error

La geometría de los satélites

Un GPS calcula tu posición por trilateración con los satélites que ve. Para la posición horizontal los tiene repartidos alrededor, que es la situación buena. Para la altura, en cambio, todos están por encima de ti: no hay ninguno bajo tus pies que ayude a acotar el eje vertical. Esa asimetría es de origen y no la arregla ningún teléfono, por caro que sea.

Los árboles y los barrancos

Bajo un hayedo cerrado o en un cañón estrecho pasan dos cosas a la vez: se ven menos satélites, y los que se ven llegan rebotados en troncos y paredes. Esa señal rebotada ha recorrido más camino del real, así que el receptor calcula una distancia mayor y te coloca donde no estás. En un desfiladero, el track «salta» de una ladera a otra — y cada salto suma metros de subida que no existieron.

Parar no ayuda

Este es el que menos gente conoce: un GPS quieto sigue midiendo. Si te sientas veinte minutos a comer con el registro activo, el receptor sigue registrando puntos y cada uno tiene su propio error de altura. Sin filtro, esa parada puede aportar decenas de metros de desnivel a una ruta en la que no te moviste del sitio.

El altímetro barométrico, mejor pero no infalible

Muchos relojes de montaña —y algunos móviles— llevan barómetro, que deduce la altura de la presión atmosférica. Es sensiblemente más estable que el GPS para medir cambios de altura, y por eso los relojes suelen dar acumulados más creíbles.

Pero mide presión, no altura. Si el tiempo cambia durante la ruta, el barómetro lo interpreta como desnivel. Un frente que entra y baja la presión mientras caminas se registra como una subida continua que nunca hiciste. Por eso los relojes buenos recalibran con el GPS cada cierto tiempo: cada sistema tapa el agujero del otro.

Por qué el suavizado no es hacer trampa (y qué cuesta)

Casi todas las plataformas aplican un filtro antes de sumar: se descartan los cambios de altura por debajo de un umbral —típicamente entre 3 y 10 m— por considerarlos ruido, no terreno.

Es lo correcto, y también la razón de que la misma ruta te dé cifras distintas en dos aplicaciones. No es que una mienta: es que cada una ha elegido un umbral. Con uno bajo se cuela ruido y el acumulado se dispara; con uno alto se pierden repechos reales y se queda corto. No hay valor «verdadero», hay un compromiso.

Lo que sí es una diferencia real entre plataformas es si te lo cuentan o no.

Qué hace Suviard con esto

Suavizamos el perfil para que la altimetría no dé saltos absurdos, pero no corregimos el dato hacia lo que «debería» ser: preferimos que veas lo que se grabó. Cada ruta viene de un track registrado por una persona con su dispositivo, y no la reescribimos para que quede bonita.

Por el mismo motivo cada ficha enseña el tiempo estimado y el tiempo real juntos. El estimado sale de una fórmula clásica de montaña —la regla de Naismith y sus correcciones por desnivel—; el real es el que tardó quien la hizo. Enseñar solo el estimado sería más limpio y bastante menos honesto: una ruta «de tres horas» sobre el papel puede llevarte cinco si el terreno está mal.

Si ves una ruta con datos que no cuadran, dínoslo. Se revisa a mano.

Cómo leer el número, en la práctica

  • Compara acumulados de la misma fuente. Dos rutas medidas con la misma app y el mismo umbral son comparables entre sí aunque ambas estén infladas. Comparar el número de una app con el de otra no dice casi nada.
  • Desconfía de los acumulados redondos y enormes en rutas cortas. Mil metros de desnivel en ocho kilómetros existen, pero en terreno llano y boscoso suelen ser ruido.
  • Pausa el registro en las paradas largas. Es la corrección que más metros falsos elimina y la única que está enteramente en tu mano.
  • Mira el perfil, no solo la cifra. Un perfil con dientes de sierra continuos en una zona que sabes llana es ruido; uno con rampas limpias es terreno.
  • Para planificar, fíate del tiempo real antes que del estimado, y del desnivel solo como orden de magnitud. La montaña no perdona un dato optimista.

En resumen

El desnivel acumulado es una suma de diferencias pequeñas, y las sumas amplifican el error en vez de compensarlo. Tu GPS no está roto: está midiendo la altura por el eje en el que peor mide, y sumando dos mil veces. Trátalo como una estimación con margen, no como una medida — y desconfía de cualquier plataforma que te lo presente con tres cifras significativas y sin una nota al pie.

Más sobre cómo trabajamos los datos, en sobre Suviard.